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sábado, 10 de enero de 2015

Visita a la exposición "60 años formando pastores"




El pasado 16 de noviembre, coincidinedo con la misa joven, que se celebra en el seminario metropolitano cada tercer domingo de mes, nuestro grupo de jóvenes visitó la exposición "60 años formando pastores", que esta instalada en el mismo Seminario Metropolitano.

Allí pudieron comprobar como se formaban los sacerdotes hace años y como se forman ahora, tuvimos además la suerte de que D. Diego nos enseñara la exposición, llena de recuerdos y vida en forma de cuadernos, libros, vestidos, y otros muchos materiales y anécdotas.


Tras conocer las diferentes dimensiones en las que debe formarse un sacerdote, encendimos una vela y oramos para que el señor envíe más vocaciones a seguirle.

También hubo tiempo de firmar el libro de visitas.

Después fuimos a celebrar la misa joven, de la que cada vez somos más asiduos.

jueves, 8 de enero de 2015

Lo que el banco de alimentos y cáritas reparte.





Cáritas Internacional es una organización humanitaria que agrupa a más de un centenar de organizaciones nacionales de asistencia, desarrollo y servicio social. Fundada en Alemania en 1867, tiene como base la ayuda a personas con pocos recursos o con riesgo de exclusión social, además de combatir contra la pobreza, también lo hace contra la intolerancia y la discriminación.

Su financiación proviene de donaciones -tanto en dinero como en especie- públicas o privadas, bien procedentes de los socios permanentes, donantes anónimos, instituciones, colectas, etc. El ayuntamiento de Parres ha incrementado su aportación en un 50%, pues de los 2.000 euros de años anteriores pasó a entregar 3.000 euros en el último ejercicio.

Veamos algunos ejemplos: En los registros de hace más de cincuenta años, exactamente entre 1956 y 1961, Cáritas repartió en Arriondas 7.326 kilos de leche en polvo; 3.818 kg. de queso y mantequilla; 2.879 kg. de harina de maíz; 1.840 de sopa; 846 kg. de harina de trigo; 322 kg. de alubias, 46 colchones, mantas, ropas, medicinas, etc. Todo ello por valor superior a medio millón de pts. de las de hace medio siglo.

En aquel momento la llamada “Ayuda Americana” fue de 464.200 pts. La parroquia aportó 81.271 pts. y el reparto de 59.608 litros de leche.

Las “campañas de caridad”, como las denominaba el párroco don Manuel Riera Prida, contribuían con unas cantidades de dinero aceptables.

Así vemos que -en el minucioso libro de registro de cuentas de dicho párroco-, en la sección de Cáritas, aparece anotado el día 4 de enero de 1977: “Entregué a la delegada, la cantidad de 17.500 pts. de la Campaña de Caridad”. Entre los nombres propios que están registrados, aparecen casos y circunstancias muy similares a las de algunos que hoy se ven también en la obligación de acudir a estos servicios.

En las anotaciones de un día cualquiera de aquellos años podemos leer:

A un pobre de Berbes………………………………………………… 100 pts.
Una estufa y la instalación…………………………………………....…1.700 pts.
A un enfermo mental…………………………………………………... 400 pts.
A (…..) para Uralita…………………………………………….......… 400 pts.
A (…..) para operar a una “cría” en Valdecilla……………………...….. 300 pts.
A un transeúnte de Cuéllar………………………………………….…. 150 pts.
Una manta…………………………………………………………….. 350 pts.
A una mujer de Infiesto……………………………………….……….. 100 pts.
A un obrero con hambre……………………………………..……...… 200 pts.
Para el asilo………………………………………………………........ 1.000 pts.
A un anciano……………………………………………………….….. 100 pts.
Medicinas para (…..)…………………………………………….....…. 400 pts.

¿Han cambiado las cosas en estos años? En muchos aspectos sí. Aunque el perfil de los beneficiarios sigue teniendo matices bastante similares al de los de hace cinco décadas.



Dos mil años después de pronunciada en Betania, -en el camino de Jerusalén a Jericó-, sigue escuchándose el eco de aquella voz que dijo: “Porque pobres tendréis siempre con vosotros y podréis hacerles bien cuando queráis”.

Actualmente, Cáritas-Arriondas distribuye las toneladas de alimentos que recibe del: “Plan 2014 de ayuda alimentaria a las personas más necesitadas de la Unión Europea”. Se trata de una colaboración con el llamado “Banco Europeo de Alimentos”, con el fin de ayudarlos en la distribución de los mismos, puesto que no es una misión específica de Cáritas como organización.

Por supuesto que todos los alimentos son gratuitos y de primeras marcas, las mismas que tenemos en los supermercados.

Cada  seis semanas, más o menos, unas ciento treinta y seis cabezas de familia  acuden a recoger alimentos y, en total, se benefician de ellos un promedio de 428 personas.

¿Qué se les exige? Aportar el certificado de empadronamiento que deben solicitar en el ayuntamiento, así como un informe de la asistente social del mismo. De forma confidencial aportan los datos sobre sus circunstancias personales, ingresos, etc. que deberá ser inferior a 460 euros por persona.

¿Qué alimentos y en qué cantidad se les entregan? Pues depende del número de miembros que compongan la familia.

Veamos un ejemplo promedio de un grupo familiar compuesto por cinco personas. En el reparto de los próximos lunes y martes, días 22 y 23 mes recibirán:

1 kgr. de azúcar.
4 kgs. de arroz.
1 paquete de café.
5 chorizos.
1 tableta de turrón duro “El Almendro”.
1 tableta de turrón blando “El Almendro”.
1 tableta de turrón de chocolate.
2 bolsas de polvorones.
10 litros de leche “CLAS”.
4 paquetes de macarrones.
1 litro de aceite.
2 kilos de lentejas.
2 kilos de garbanzos.
2 botes de judías.
2 cajas de quesitos.
2 latas de atún.
3 cajas de galletas.
1 caja de pastas “Campoamor”.
1 botella de sidra “El Gaitero”.
4 botes de tomate.

En ocasiones aparecen transeúntes a los que se les da un vale para comida, o personas con graves necesidades económicas que no pueden hacer frente a pagos puntuales como la luz, el agua, el gas, la renta y -dentro de lo posible- se les ayuda.

El llamado “ropero” abre sus puertas la tarde de los jueves, y distribuye las prendas que recibe después de haberlas revisado, catalogado y planchado -cuando es preciso-.

Ropa de vestir en buen estado, calzado, ropa de cama, etc. llega a dicha sala en notables cantidades. Todo ello proviene de personas donantes tanto de Arriondas como de resto del concejo.

Lo mismo ocurre con los juguetes que la gente, asociaciones, etc. entrega para tal fin, muchos prácticamente sin estrenar. Se van acumulando y, en vísperas de Reyes, se entregan a los menores de edad, hijos de los beneficiarios habituales.

El reparto se hace siempre en los salones parroquiales. Para ello acuden dos tardes seguidas, en horario de 15,30 a 18,30, previa recogida de un número por orden de llegada, con el fin de que la entrega sea lo más organizada posible. De forma que yo mismo voy hasta tres horas antes para dar número a las personas que acudan a solicitarlo, de forma que no se acumulen muchos a la hora de apertura, sino que vayan acudiendo
paulatinamente según el número y la hora que se les asignó.

Este año se me ha ocurrido darles también una tarjeta de felicitación navideña a cada uno de los 136 cabezas de familia que acudan a recoger alimentos. Las tarjetas las he personalizado en el sentido de que -por ejemplo- para los beneficiarios de origen rumano  o árabe sus tarjetas llevan mensajes de deseos de salud y felicidad escritos en lengua rumana o en lengua árabe, respectivamente.

Un reducido y voluntarioso grupo de 10 personas colaboradores hacemos posible que esta organización social y humanitaria siga su labor sin desmayo.

No miran el color, la religión, ni el grupo al que pertenece el beneficiario, sino que tienen ante ellos un ser humano que solicita ayuda. Lo demás es accesorio, nimio, carece de importancia.

Porque la caridad adquiere el rostro del esfuerzo continuado, intentado poner su grano de arena en el cambio de las estructuras injustas.





Francisco José Rozada Martínez.

sábado, 3 de enero de 2015

Parres y el banco de alimentos.

(Casi el 7% de la población del concejo recibe ayuda alimentaria)

La Fundación Banco de Alimentos de Asturias es una organización sin ánimo de lucro gestionada por personas voluntarias, que tiene como objetivo principal la lucha contra el despilfarro de alimentos y su destino a personas sin recursos. Gestiona los excedentes alimentarios del Fondo Social de la Unión Europea, así como muchos otros procedentes de donaciones de industrias, asociaciones, instituciones, socios particulares, etc.




El Banco almacena los alimentos durante breve tiempo y los distribuye con un margen de varios meses dentro del plazo de consumo preferente. Lleva seis proyectos diferentes de intervención tales como la colaboración con entidades benéficas, sociales o asistenciales; el de menores con riesgo de exclusión social; cajas de emergencia social y otros.

Este tipo de organización comenzó sus pasos en Estados Unidos en los años 60 del siglo pasado y la idea llegó a Europa en 1984. España cuenta con 52 Bancos de Alimentos, pues hay varias Comunidades Autónomas con más de uno. En Asturias inició su labor en 1998 recogiendo 30.000 kilos que destinó a 42 centros intermediarios de reparto, llegando en el año 2012 a recoger casi 1.500.000 kilos que destinó a 152 centros con casi 25.000 beneficiarios.

En Parres colabora de forma muy destacada llegando a 136 familias del concejo, lo cual supone un colectivo de unas 428 personas. Esto viene a indicarnos que casi el 7% de la población recibe ayuda alimentaria cada 50 días aproximadamente. Los receptores tienen que justificar previa y documentalmente -incluso bajo declaración jurada- todos sus ingresos, gastos detallados y percepción de salario -cuando lo tienen-; además de estar censados en Parres. Así, una persona que sólo perciba ingresos justificados por menos de 641 euros al mes, (que serán 817 € si son dos miembros en la familia, 930 € en el caso de que sean tres, 1.170 € para cuatro o 1.346 para cinco miembros) tendría derecho a recibir ayuda.


Diez parragueses colaboradores voluntarios trabajan desinteresadamente en la recepción, reparto y distribución de alimentos a través de la entidad benéfica Cáritas de Arriondas, la cual abona los gastos del transporte de los alimentos desde el Banco, en Oviedo, suple algunas carencias dentro de sus posibilidades y pone al servicio del Banco sus locales en la parroquia de la villa.

No se piense que la mayoría de receptores son inmigrantes. En los siete repartos de este año 2014 hemos constatado que el 63% de beneficiarios son ciudadanos españoles y el 37% restante son inmigrantes, en ambos casos censados en Parres. A buen seguro que en los próximos repartos de los días 22 y 23 de diciembre y seguirá aumentado el número de necesitados.

Terminamos señalando que ese casi 7% de parragueses con necesidades especiales de ayuda es un tanto por ciento similar al de otros concejos asturianos.



Francisco José Rozada Martínez

martes, 11 de noviembre de 2014

La importancia de la Parroquia de Santa María de Viabaño.

Barca de Arobes 1960




Barqueros
Misa de celebración de la traida del agua a Llames.
Durante años fue un constante lamento en el concejo la pérdida de toda la documentación relativa a la Parroquia de Sta. María de Viabaño, habiendo sido esta última en siglos pasados la más importante del Concejo de Parres.

Nada se conservaba con relación a sus raíces eclesiásticas, mientras las demás parroquias del concejo tenían bajo cuidadosa custodia todo lo referente a sus vecinos bautizados, confirmados, casados, difuntos, o a los
libros de fábrica alusivos a la construcción de sus iglesias, ermitas y cementerios, así como a los informes de los visitadores que la mitra ovetense enviaba periódicamente para controlar el funcionamiento de todos
los asuntos eclesiales, y si se debían o no corregir aquellos aspectos que no fuesen fieles a la ortodoxia vigente. Viabaño había perdido -por descuido, dejadez o abandono de quienes están obligados a su custodia- todos los libros referentes a su larga historia como parroquia. Apenas si quedó un libro relativo a los difuntos, el cual sólo abarca el periodo 1882-1936. 
En barca a bautizar
Fuente-surtidor en Llames
A veces ocurren pequeños milagros, como es que alguien encontró recientemente esos viejos libros desaparecidos en una antigua librería, allá por Gijón y -ojeando (además de hojear) sus gastadas páginas- vio que a nadie le serían más útiles que a los descendientes de aquellos vecinos ya desaparecidos mucho tiempo atrás, amén de a los estudiosos de la historia de Parres, de sus pueblos y parroquias, así como de cualquiera que -con dos dedos de frente- sepa valorar lo que es el pasado de un lugar, sea éste grande o pequeño, que cada uno es un mundo de diversidad, vidas y aconteceres.

Duermen ya en el blindado archivo diocesano los documentos de la parroquia de Viabaño que nunca debiera haber perdido, algo más frecuente de lo habitual bien por desastres naturales, guerras, robos, despreocupación en su mantenimiento y otras causas diversas, siempre lamentables. En la donación que el Infante don Ramiro II (después rey de León) hizo a la Catedral de San Salvador de Oviedo en el año 926, cita la iglesia de Viabaño en los términos: “In Biabanno eclesiam sancte Marie similiter”.

En el antiguo libro Becerro de la Catedral de Oviedo (año 1385) puede leerse: “Santa María de Viavanno ha de manso quatro días de bués”. Los mansos eran tierras exentas de toda carga de impuestos. Un día de bueyes era una medida típica asturiana equivalente a lo que un par de bueyes podían arar en un día, que eran unos 1.250 metros cuadrados. La parroquia -como todas- tenía también su obligación diezmera o décima parte que los fieles debían pagar a la iglesia sobre maíz, escanda, tocino, huevos y salmones. Hasta los taberneros debían abonar su parte según la venta que tuviesen en sus negocios; una obligación vigente hasta 1841. Cuatro días de bueyes tenía también “Santo Martino de Quadrobenna” (único titular y patrono de Arriondas, después de haberlo sido de Cuadroveña durante más de cinco siglos).

Viabaño -o Biabaño, como aparece en muchos documentos- (hoy Viabañu como topónimo oficial) fue parroquia de mucho peso en el concejo de Parres. El 29 de junio de 1837 el Boletín Oficial publicaba la lista de los vecinos que tenían derecho a voto para elección de diputados, “por disponer como labradores de un par de yuntas propias destinadas exclusivamente a trabajar sus propias tierras”. Algunos vecinos del concejo que no aparecían en esas listas -y que aseguraban cumplir con el requisito antes expresado para tener derecho a voto- reclamaron por su exclusión. Quince años después se citan como vecinos elegibles para cargos municipales (por ser los que más contribución pagaban tanto al Estado como al municipio): don Manuel Pérez González, porque pagaba 307 reales; don Manuel Pérez Fdez. con 275 reales y 16 maravedís; don José García Valles pagaba 275 rls.; don Bernardo Longo contribuía con 270 y así otros siete más.
Fiesta de los Ramos

Fiesta de los Ramos.

Eran electores no elegibles en ese año los curas que Viabaño tenía a su servicio, nada menos que cuatro, a saber: don Manuel de la Viña Fdez. como cura párroco; don Melchor Glez., don Ramón Álvarez y don José Valdés Monasterio, los tres como presbíteros capellanes.En 1847 Viabaño tenía 281 vecinos o cabezas de familia (que no es lo mismo que habitantes) distribuidos de la siguiente manera:

Arobes y Romillo tenían 67; Granda de Arriba: 30; Granda de Abajo y Carrio: 52; Tospe y El Otero tenían 54 y Collado y Llames un total de 78 vecinos. Era la parroquia con el mayor número de cabezas de familia del concejo hace 167 años, seguida por San Juan de Parres con 228 y Santo Tomás de Collía, con 164.
 Viabaño llegó a tener 1.402 habitantes en 1910; 1.140 en el año 1950 y 728 en 1970. Son 408 habitantes actualmente entre los siete pueblos que conforman su parroquia

Cuarenta y cuatro pueblecitos, aldeas, barrios y quintanas estaban dispersos por la parroquia, desde Arobes hasta El Zampiñuelu, pasando por Carriu, Llames, Granda, Ozanes, Romillu, Tospe o San Martín.

Pascual Madoz registraba hace siglo y medio la existencia de doce molinos harineros, cereales, patatas y legumbres, además de lino y cáñamo, en una parroquia con muy buenas cosechas de maíz que se completaban con la cría de ganado vacuno, lanar y de cerda. El sobrante de la cosecha, la sidra
y el ganado se ponían a la venta en el mercado que tenía lugar “todos los sábados, en el Collado del Otero de Llames”, dado que el mercado en la villa de Arriondas era, por aquel entonces, los martes. En el reparto de utilidades anuales del año 1841 se contabilizaron 77 hacendados forasteros, entre los que destacaban los Condes de la Vega del Sella o el Señor de Benavides, además del Cabildo de Oviedo, la Mitra Episcopal y los Monasterios de Villanueva y San Pelayo de Oviedo. En 1873 el Consistorio parragués envió una comunicación al Gobierno Provincial en la que le informaba que en su término municipal no había establecimientos de crédito, ni casas de banca, ni de comercio, ni sociedades industriales, ni particular alguno que se dedicase al comercio. La red viaria interior era deplorable y estaba totalmente abandonada, a merced de los vecinos que -en sestaferias colectivas- intentaban paliar tanta desidia. Ya Jovellanos citaba estos caminos “como unos de los más perversos de Asturias”.

El Viaje de la Reina Isabel II a Covadonga -el 28 de agosto de 1858- dio motivo para que se acondicionase el camino que atraviesa la parroquia de Viabañu. Así le quedó el nombre de “Camín de la Reina”, el cual discurría por el antiguo trazado de la calzada romana creada por la Legión VII. Con motivo del paso de esta comitiva real quedó escrito que en Viabañu se buscaron varias parejas de bueyes y vacas para ayudar a subir los coches en las pendientes del camino, tanto a la ida como a la vuelta. Algunas parejas fueron utilizadas para ese cometido y sus dueños cobraron por el trabajo, pero nada se abonó a los dueños de las que no fueron necesarias, por lo que éstos últimos acudieron al ayuntamiento reclamando su gratificación y exigiendo que se les pagase con fondos municipales. Aún faltaban 45 años para que el ferrocarril procedente de Oviedo llegase a Arriondas.

Se utilizaba también, a su vez, este “Camín de la Reina” como parte de la ruta jacobea utilizada por los peregrinos procedentes del oriente de Asturias que transitaban por el interior, muchos desde Covadonga. No pocos chicos de Primera Enseñanza lo habrán frecuentado camino de su escuela rural, atendida
por el maestro contratado por los padres cada año. En 1864 –hace ahora siglo y medio- las retribuciones en especie para el maestro estaban establecidas en “un copín de maíz a cada cabeza de familia que mandase
a un niño a la escuela y, copín y medio, al que mandase más de uno”.

Entretanto, a la maestra de niñas “como concurren menor número, se le abonarán dos reales mensuales por cada una”.

Campandengui y Tarancón camino de Vibaño
Campandengui, Tarancón y su secretario José Fernández
El futuro cardenal Tarancón en la barca de Arobes
Detengámonos ahora en la falta de puentes que -sobre el río Piloña- fue un clamor popular que reivindicaba la comunicación entre Viabaño y otros pueblos importantes de su parroquia. Barcas y chalanas suplían la falta de puentes y así ocurrió en el caso que hoy nos ocupa hasta hace ahora poco más de cuatro décadas.

Quejas de los vecinos que nunca fueron atendidas, puesto que ya en 1854 se solicitaba un puente para Arobes -y para otros tramos, tanto del Piloña como del Sella- desde el ayuntamiento parragués. Todavía nos parece escuchar en 1961 al muy recordado cura párroco don Víctor Ortiz solicitando ese puente. Como él decía “el reloj de Viabaño se ha parado hace muchos años. Su historia quedó estancada y faltaron los hombres que la hicieron valer entre las demás aldeas del presente, como antaño lo hicieron sus antepasados”.

Razón tenía señalando que no pedían títulos ni alcaldías, sino que Viabaño, por su núcleo numeroso de habitantes y por hallarse en una encrucijada entre dos riberas, bien se merecía un puente que uniese las dos partes de una parroquia partida. “Un puente para sus ganados, para su servicio de fincas, para su misa de los domingos y para...sus muertos”. Aún las caciquerías pueblerinas, los intereses encontrados y la mucha pedantería de tiempos pasados eran un lastre a mediados del siglo XX.

 Viabañu, la que ostentó la cabeza de sede arciprestal en su capítulo de administración religiosa, con su iglesia del siglo XIII –ahora en 2014 remozada de nuevo- bien se merecía un puente...pero muchísimos años antes de los que tuvo que esperar para verlo, ya en los inicios de la década de los 70 del siglo XX. Concluyamos con las palabras del Padre Ortiz cuando -en 1960- se inauguraba la traída de aguas a Llames de Parres: “Bien es verdad que todo se puso en contra de estos nobles hijos del campo; pero el agua tenía que venir y vino. Sin ventosas, sin técnicos, sin depósito y sin dinero, a pesar de los ocho kilómetros de zanja, en contra de todos los pronósticos, en contra del barro, del tiempo, de las llastras y de los escépticos, porque para vencer esas dificultades había hombres forjados con una voluntad de acero, enamorados de su pueblo, tallados al aire y al sol y al cierzo, esculpidos al cincel del sufrimiento y amasados con la fatiga y el sudor del trabajo cotidiano...”.


Vibaño, el archivo recuperado.


Sean estas líneas un homenaje a don Víctor Ortiz -por esas y tantas otras cosas- y a quienes sólo buscan el bien común sin más intereses, sectarismos ni egolatrías.

Francisco José Rozada Martínez
11 de octubre de 2014


Cruz procesional